Un amigo de la grilla acostumbra decir cada vez que se habla de grupos políticos “encontrados” (uno contra otro ¡pues!) que son los mapaches contra los tlacuaches, en términos de mi abuelito: “tan malo el giro como el colorado”.

La declaración de Manlio Fabio Beltrones trajo ese pensamiento cuando habló de desenmascarar a quienes operan con caudillos rodeados de fanáticos que actúan con demagogia. Leyendo de atrás para adelante esa frase sonó a que estaba hablando de ellos mismos, ¡que se estaba mordiendo la lengua!, o como decía mi abuelita: “el comal le dijo a la olla”, pues si en algún instituto político abunda la demagogia es precisamente en el que dirige Beltrones, empezando por él, eso sin quitarle méritos al Peje y su partido y sin dejar a un lado al que dirige el cerillo Anaya que tampoco canta mal las rancheras.

En cuanto a la primera parte de la frase, basta ver las reuniones que el “nuevo PRI” le ha organizado al Presidente Peña, para pensar inevitablemente en quienes tratan a EPN como un caudillo rodeado de gente comportándose como… ¡fanáticos! ¿A poco no?