Desde que se anuncio la visita del Papa a México, el mundillo político empezó a inquietarse de diversas maneras. Durante semanas insistieron algunos en que se intentara que el Papa visitara el Congreso. Y para su desencanto eso no fue posible.

Pero al parecer quienes estarán esperando que el Papa se comporte "políticamente correcto" es el grupo que gobierna a México, pues seguramente lo que menos desean es que sea ahora el Papa el que los exhiba ante el mundo, por la situación en que sabe se encuentra México.

Pero precisamente, porque el Papa es políticamente correcto es que los temas que abordará, seguramente serán claros y contundentes, respecto a temas como pobreza, violencia, migrantes y los ataques a la familia. El tema político no es un tema exclusivo de los grillos partidistas, gracias a Dios. Hay una visión más amplia que está por encima de dicha visión.

Habría que agregar que en el ánimo del Papa está despertar a sus fieles laicos, para que pasen de la emoción por su presencia, a la acción comprometida en favor de la sociedad. ¿A poco no?