En un seminario de comunicación y periodismo al que asistí, uno de los expositores expresó lo siguiente: “Si tu mamá te dice que te ama… confírmalo”.

Las redes sociales han descubierto a muchos su vocación de comunicadores. De pronto una gran cantidad de personas, nos hemos encontrado con la libertad de expresión y cual “chinos libres” nos hemos puesto a escribir de cuanto se nos antoja y en el tono que mejor nos acomoda.  El problema es que junto con la libertad de expresión, no se ha hecho uso de la responsabilidad de expresión y sin más, muchos son los que pasan de comunicadores a jueces de quienes son expuestos o exponen sus actividades y su vida social en las redes sociales y en quienes encuentran algún error o algún "resbalón".

El caso de cuatro jóvenes llamados “Los Porkys de la Costa de Oro” se ha desatado un interesante debate acerca del uso de las redes sociales, entre quienes critican que mucha gente se erija en juez y desde sus cuentas personales ya hayan dado un veredicto (Miguel Carbonell) y quienes destacan que la exposición del caso en estos medios, ha sido la única manera que la joven violada y su familia, han encontrado para llamar la atención sobre la lenta y poco clara acción de la justicia para castigar a quienes resulten culpables. (Ricardo Raphael, Alonso Cedeño, Ciro Gómez Leyva).

Es importante entender que twitter, Facebook o cualquier otra red social, no son tribunales, lo cual significa que la culpabilidad o no de los llamados “Porkys” tendrá que determinarla un juez y no un comunicador. Ciertamente, el riesgo latente es que lo legal vaya por un camino diferente al de la justicia.

El problema de la irresponsabilidad en la forma de comunicar en estos medios, es que también, no son pocos los que injustamente han visto caer su buena fama pública, por quienes usan estos canales como un arsenal, para acusar, señalar, ofender y/o burlarse de quienes a su juicio merecen ser exhibidos.

Tal parece que muchos “feisbukeros” y “tuiteros”  se sienten tan libres de culpa, que se atreven a lanzar no la primera piedra, sino todo un camión de piedras a los que ven como culpables de algo. Lo único que se les olvida es que las piedras podrían convertirse en un boomerang y terminar dándoles en la cabeza, por que “arrieros somos y en el camino andamos”. ¿A poco no?

Para quienes se interesen en los artículos de opinión mencionados les dejo los títulos y las ligas. 

Daphne y ‘Los Porkys’, más le vale al fiscal hacer el trabajo
http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/ciro-gomez-leyva/nacion/politica/2016/03/29/daphne-y-los-porkys-mas-le

Los Porkys del Mirreynato
http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/ricardo-raphael/nacion/2016/03/28/los-porkys-del-mirreynato

Linchamiento en Facebook
http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/articulo/miguel-carbonell/nacion/2016/03/29/linchamiento-en-facebook

La exhibición social como castigo
http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/alonso-cedeno/nacion/politica/2016/03/29/la-exhibicion-social-como