Las elecciones del 5 de junio están enfermas de una fuerte tufitis, pues al tufo del narco habría que añadir el de la descomposición de los partidos políticos, de varios de sus candidatos, de sus campañas que poco aportan en materia de propuestas de gobierno y en cambio abundan en señalamientos, descalificaciones y en no pocas ocasiones calumnias a contra sus adversarios.

Quizá al término de la jornada electoral del 5 de junio, el tufo más fuerte será el de una democracia muerta, que todos estos males habrán contribuido a darle muerte...


Síguenos en la Redes Sociales

Recientes