Ahora ya no solo es temporada de chapulines, también es temporada de camaleones políticos. Lo curioso es que todos los que están pasando del PAN a Morena o al PRI, argumentan razones de congruencia con principios, de decepción por el extravío del rumbo en AN, etc, etc, etc... Sin embargo el cobre está a la vista de todos, pues lo evidente es que al no recibir lo que creen merecer -posiciones políticas seguras- simplemente... ¡se van! a donde les dé más pan.

La salida de Gaby Cuevas no es un simpe cambio de look, es un salto camaleónico extremo, pues pasó de súper crítica de AMLO a su fiel seguidora. Este caso me trae a la mente una frase de Joaquín Sabina que dice: "se suicidó la ideología". También aquella que se usa en el ambiente de la afición futbolera: "Es un villamelón" en este caso "villamelona".

Lo cierto es que -al parecer- Gaby Cuevas se acostumbró a las mieles del poder y, quizá sus principios los cambió hace tiempo por intereses puramente personales. Gaby ahora no sólo es morena, ¡es una morenaza! pues a su curriculum vitae le agregó grasa. ¿A poco no?

@Tom_Pich