"Dime de que presumes y te diré de que careces". Resulta que AMLO ha querido forjar un perfil de un líder que es parte del pueblo, una especie de Robín Hood o Chucho el roto y sólo porque es protestante, no creo que quisiera ser como un San Francisco, pero casi casi que sí.

Cada vez que lo ventanean respecto a su nivel de vida, resulta que ni de lejos es una persona con un estilo de vida austero.

Si se enferma se atiende en un hospital de 5 estrellas, si necesita una revisión permanente de su estado de salud, ni de chiste hace sala de espera en el IMSS, el ISSSTE o el Seguro Popular, a él lo atiende un equipo de médicos extranjeros. Y si de educación se trata, sucede que a uno de sus hijos lo mandó a estudiar al extranjero y no a dónde van los hijos del pueblo bueno.

Tiene un rancho, además él y sus hijos tienen su depa. Y por otra parte hasta ahora no ha explicado claramente cómo ha podido mantener su economía familiar y su laaaarga campaña de 18 años, sin un trabajo formal.

No es que sea malo que pueda vivir así. El punto está en que lo que ve bien el él, es motivo de agrias críticas de su parte en contra de sus adversarios.

Total que si a Anaya lo calificó de Ricky Ricón Canallín (personaje de historieta), a él bien se le podría decir: Rico McAMLO, porque en realidad es rico, porque se hace pato permanentemente y porque ya está viejo como el pato de Disney. ¿A poco no?

@Tom_Pich