Cada vez más se demuestra que las conversaciones por el celular, habladas o escritas, si no se usan adecuadamente son una verdadera arma letal. El caso más reciente es el del casi casi exgobernador de Puerto Rico, Ricky Rosello, quién ha caído de su cargo político por la forma en que se expresó vía sus mensajes de chat privado.

“No abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio” dicta un proverbio árabe. Esta frase y el caso que comentamos nos enseñan -respecto al uso del chat y en general de las redes sociales- que no hay que escribir si no se está seguro que lo escrito será mejor que no hacerlo.

La combinación, teclado-razonamiento-respeto es la mejor fórmula para evitar ser presa de las propias frases. Siempre hay que recordar que antes de dar paso a una diarrea verbal y teclearla.

¡Hay que conectar el cerebro! ¿A poco no?

@Tom_Pich