La semana pasada el presidente López Obrador lanzó un dardo envenenado en contra de los trepadores, oportunistas y politiqueros que ya no caben en la política de la sacrosanta cuatro t. Esto sucedió a raíz del pleito que se dio entre Martí Batres, a quien bajaron del espacio al que trepó con la llegada de la cuarta transformación, y Monreal, quien fue quien lo bajó para trepar a una dama en la mesa directiva del Senado. Lo curioso es que el dardo envenenado del presidente, cual bola de boliche hizo chuza, pues a la vista de todos el saco le quedo a los dos senadores de Morena.

Como cuando hay un pleito entre monos, la estridencia del encontronazo fue tal, que por varios días los diarios abrieron espacio para oír las lindezas que Batres endilgó a un sarcástico Monreal, a quien ya se le hizo costumbre ir en contra de los dictados del todopoderoso "me canso ganso". Dice el dicho, "para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo". Y vaya que les está apretando. ¿A poco no?

@Tom_Pich