Esta semana las notas que se matizaron la agenda política de México fueron las relacionadas con la aprobación de las leyes secundarias de la Reforma educativa. El antes y el después llamó la atención de los medios, sin embargo el acontecimiento que eclipsó esta batalla legislativa fue la forma y el fondo del primer grito de la conmemoración de la Independencia de nuestro país protagonizada por López Obrador.

Según la mayoría de los analistas políticos, el Peje del Ejecutivo estuvo muuuuy bien portado, tanto que más de uno, incluido el jefe Diego le pusieron palomita al Presidente AMLO. Pero no faltó quien deslizara que tan bien realizado el guion de esta celebración, que hasta parecía un distractor ante lo ocurrido el 15 en la Cámara de Diputados, en donde los "gansitos" del presidente se portaron muuuuy mal, pues a base de saltarse las reglas del proceso legislativo para aprobar leyes y haciendo un uso irracional de su "frankestiniana" mayoría aprobaron las leyes secundarias de la Reforma Educativa.

Seguro morenianos y anexos celebraron muertos de risa su triunfo y ni duda cabe que el Señor Peje del Ejecutivo también. Pero la verdad dan pena ajena, pues ahora parece que no solamente se han sacado el tigre de la rifa, sino también se confirma que con su premio viene el cuervo de la rifa, al que desde la campaña por la presidencia lo han venido criando, complaciendo y apapachando, sin reparar (¿será?) que a este le encanta sacarle los ojos a quien le tiende la mano. ¿A poco no?

@Tom_Pich