"No respondo chipote con sangre, sea chico o sea grande".  Tal como se ve, en el proyecto de la oposición de construir el Frente Amplio Opositor al PRI, corre el gran peligro de darse un "frentazo" con la "rebatinga" verbal que ya se da entre los opositores de diferentes colores y sacarse un chipote monumental ¡con mucha sangre!

En estos últimos días la sociedad mexicana hemos vivido con la sensación de estar co-protagonizando con Will Smith la película "Enemigo Público" o de ser parte del programa Big Brother. Y es que después de que el influyente diario The New York Times diera a conocer que periodistas y activistas de Derechos Humanos estaban siendo víctimas de espionaje telefónico, la expresión "a mí también" empezó a repetirse ahora por parte de actores políticos, quienes además empezaron a mostrar los mensajes con los que aparentemente el programa de espionaje "Pegasus" trataba de infiltrar los teléfonos inteligentes de gente de dichos sectores.

Una vez concluido el proceso electoral 2017 el día 4 es el momento de sacar conclusiones. ¿Cuál fue la estratégia que rindió mejores resultados para los contendientes? Sin duda la kuinotécnia. Sólo hay que echar un vistazo y a ojo de buen cubero podremos ver que, particularmente en el Estado de México, los dos punteros que fueron quienes echaron mano de recursos no permitidos por las autoridades en la materia, quienes sirvieron para dos cosas: para nada y para nada.

Si la democracia mexicana fuera un traje, sería de pura lana... de dudosa procedencia. Solo hay que ver lo que está sucediendo en los procesos electorales del 2017 en Edomex, Nayarit, Coahuila, en donde el señor "don dinero" ha sido el protagonista principal del convencimiento de muchos ciudadanos para "motivarlos" a participar en esta elección.

"Con dinero baila el perro", "¿De a cómo no?", "¿Cómo vamos en la encuesta? ¡Como usted diga patrón!"... En el tema de las mediciones de las empresas encuestadoras habría que tener mucho cuidado en darles crédito o no. Ya son varias ocasiones en las que han demostrado no ser tan certeras sus cifras, las cuales siempre se transparentan una vez que acaba el proceso electoral.