El peje de Estado mexicano, al parecer padece una "ligera" miopía que le impide ver aquello que no le conviene, que va en contra de su particular forma de pensar y aquello que va en contra de lo que sus amigos hacen, aunque esté mal. En el caso de Venezuela ha empezado a aplicar la doctrina del changuito, que no ve, no oye y no habla. Pese a que Nicolás Maduro es a todas luces un violador de los derechos humanos en su país, Andrés Manuel López Obrador no ha tocado ni con el pétalo de una rosa al dictador.

"Me canso ganso" es la "frase célebre” del filósofo y héroe nacional Tin Tán, que el presidente AMLO ha utilizado para asegurar que varias cosas que se ha propuesto las va a lograr. El "me canso ganso" en ocasiones la usa para sustituir la expresión lo haré "a producto de gallina", o como reza aquella afirmación más elaborada que dice: "aquí los huevos no son al gusto, sino a huevo", porque, como ya lo ha dicho, él tiene el poder en sus manos.

Primero ahí andan, protestando indignados por la cancelación de la obra del aeropuerto en Texcoco. Dando argumentos de porque no es viable el proyecto del presidente electo. Invocando valores, y defendiendo hasta a la democracia y luego... ahí están: calladitos, contentotes y sin objeción alguna con el tema del Aeropuerto en Tecamac: sí, hablo de un grupo de empresarios que ahora son los más fieles devotos de Santa Lucía.