Dice un refrán que "No hay peor ciego que el que no quiere ver". El dicho le queda a la medida a José Antonio Meade, quien habiendo sido titular de dos secretarías cuestionadas por la Auditoria Superior de la Federación, por cuentas que no quedan claras, hecho que apunta a un probable desvío millonario de recursos, deja la impresión de que no quiso ver, o como dirían los mayores, "se hizo de la vista gorda" o como dirían en el barrio, se hizo "güey".Dice un refrán que "No hay peor ciego que el que no quiere ver". El dicho le queda a la medida a José Antonio Meade, quien habiendo sido titular de dos secretarías cuestionadas por la Auditoria Superior de la Federación, por cuentas que no quedan claras, hecho que apunta a un probable desvío millonario de recursos, deja la impresión de que no quiso ver, o como dirían los mayores, "se hizo de la vista gorda" o como dirían en el barrio, se hizo "güey".

Pronto se está transformando el ciudadano "Mid" en un verdadero "Prinosaurio", más como carece del pedigrí priista, es más bien un "Mid-dosaurio". Hasta ahora no ha mostrado capacidad para volar alto, razón por la que por más refuerzos que recibe, nomás "no despega". Lo que sí se ve cada vez más claro, es que tiene la habilidad para "hacerse de la vista gorda", pues ante las tropelías que se cometieron en el lapso que estuvo al frente de la SEDESOL, hace "como que no vio nada". Ciertamente, habría que darle el beneficio de la duda: "Es o se hace p..."

Si alguien puede hablar del poder de la publicidad son los medios de comunicación como El Universal o Televisa. Estas empresas de lo tienen muy claro, pues saben que es por la publicidad (gubernamental), que se hace posible generar toda una campaña para golpear a unos y ensalzar a otros, depende quien pague, pues como dice el dicho de los abuelos: "Con dinero baila el perro".

Se dice que todo proceso electoral debería ser una fiesta democrática, sin embargo, "gracias" a la intervención de ciertos actores el gozo de dicha fiesta se va al pozo. Actores que tienen la encomienda de hacer la guerra sucia en contra de los adversarios de quien los contrata o de quien goza de sus preferencias, aparecen en todos los procesos de elección de nuevas autoridades, lanzando lodo permanentemente para desprestigiar al de enfrente.

Ahora ya no solo es temporada de chapulines, también es temporada de camaleones políticos. Lo curioso es que todos los que están pasando del PAN a Morena o al PRI, argumentan razones de congruencia con principios, de decepción por el extravío del rumbo en AN, etc, etc, etc... Sin embargo el cobre está a la vista de todos, pues lo evidente es que al no recibir lo que creen merecer -posiciones políticas seguras- simplemente... ¡se van! a donde les dé más pan.