Las elecciones del 5 de junio están enfermas de una fuerte tufitis, pues al tufo del narco habría que añadir el de la descomposición de los partidos políticos, de varios de sus candidatos, de sus campañas que poco aportan en materia de propuestas de gobierno y en cambio abundan en señalamientos, descalificaciones y en no pocas ocasiones calumnias a contra sus adversarios.

Con el caso de "Lady 100 pesos", el tema de la alternativa de los ciudadanos como antídoto para combatir los males que todos señalan del mundillo de la política, se vuelve a demostrar que no pasa de ser un buen deseo. La ciudadanización de instituciones o de ámbitos como la política no son garantía de mejora de estas y otras realidades.

“En todos lados se cuecen habas” es una expresión popular que remarcaría el sentido de la frase evangélica “el que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra". Este comentario viene a colación por la declaración reciente de José Antonio Meade, actual secretario de SEDESOL, quien afirmó que la sociedad mexicana está irritada y que los mexicanos deberíamos dejar el mal humor y reconocer que las cosas se están haciendo bien. El editorialista que cita las palabras de este funcionario, afirma que lo que irrita a los mexicanos es la corrupción.

Independientemente de que estemos a favor o no de los partidos, es un hecho que hasta ahora dos de los independientes más vistosos, "el bronco" y "el Cuauh", no han demostrado cuales son las bondades y ventajas de elegir a políticos que van por dicha vía en la búsqueda del poder.