Ciudad de Panamá, 22 de enero 2019.

Con la misa de apertura presidida por Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo de Panamá, dio inicio oficialmente la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Al evento, realizado en la cinta costera, asistieron cerca de 150,000 personas provenientes de más de 150 países.

Mons. Ulloa agradeció a Dios por la oportunidad de celebrar una JMJ en Panamá y recordó que María es modelo de valentía y coraje. Del mismo modo, agradeció también al Papa Francisco por “por confiar y darnos la oportunidad de hacer una Jornada para la juventud de las periferias existenciales y geográficas”.

Señaló que la gente de Panamá está preparada para recibir a los peregrinos y compartir la riqueza de tradiciones y culturas, pero que, de manera especial, está preparada “para compartir la alegría de la fe en un Dios, que está actuando entre nosotros”. A los peregrinos, les recordó que los lugares de acogida se han estado preparando para recibirlos con cercanía y fraternidad.

Monseñor destacó el protagonismo que tienen los jóvenes, no solamente durante la JMJ sino en el mundo, a través de acciones concretas desde sus comunidades: “estamos plenamente convencidos, que los verdaderos protagonistas para los cambios y las transformaciones que requiere la humanidad y la Iglesia están en sus manos, en sus capacidades, en su visión de un mundo mejor”.

La virgen María ocupa un papel importantísimo durante la JMJ, baste como prueba que el lema escogido por el papa para este año sea “He aquí la esclava del señor, hágase en mí según tu palabra”. Monseñor Ulloa invitó a los presentes a ver en María un “modelo confiable a seguir por su disponibilidad y servicio al plan de Dios”.

En cuanto al llamado universal a la santidad, el arzobispo de Panamá trajo a colación la encíclica Láudate et exúltate del Papa Francisco, que versa sobre el llamado a la santidad en el mundo actual. “Todos podemos ser santos (…) ser santo no es un mito, es una realidad palpable. El testimonio de vida de santos y santas de la JMJ son una prueba de ello”.

Ehortó a los jóvenes a vivir en santidad: “No tengamos miedo queridos jóvenes, tengan el coraje de ser santos en el mundo de hoy, con esto no renuncian a su juventud o su alegría; todo lo contrario, mostrarán al mundo que es posible ser felices con tan poco.”

Finalmente, invitó a todos a vivir con humildad estos días y expresó su anhelo de “al concluir la JMJ que hemos enviado al mundo esos nuevos discípulos de Jesucristo para irradiar en toda la tierra la alegría del evangelio”.

@raulomar