En la reunión mensual de SIGNIS México y de la Red de Comunicadores Católicos tuvimos la oportunidad de tener como conferencista invitado al P. Jorge Luis Zarazúa FMAP, Superior General de la Fraternidad Misionera Apóstoles de la Palabra y el primer sucesor del fundador de esta organización, el P. Flaviano Amatulli Valente.

Su presentación tuvo una gran profundidad y amplitud, de modo que rebasa por mucho los alcances de un artículo como el presente. Afortunadamente se dispone de la grabación completa de su conferencia que estará a la disposición de los asistentes a la misma a través de la página de SIGNIS México.

Esta Fraternidad Misionera, que hace una labor profunda en diversas zonas del país y en otros países se ha significado por hacer una apologética de rescate de los católicos que, por diversas razones, han dejado a la Iglesia Católica y haciendo también una labor preventiva para evitar que haya quien llegue al alejamiento de sus creencias. Una pastoral, comenta el P. Jorge Luís siguiendo el modelo del buen pastor que deja a cien ovejas para ir a buscar a la oveja perdida.

El P. Jorge Luís hizo una gran parte de la presentación hablando de la vida del Fundador, el P. Amatulli. Un método muy atinado, porque esta fraternidad es el fruto de la vida, las reflexiones y las experiencias de su fundador. El P. Amatulli, italiano, llega a México en 1968 como misionero comboniano y, después de sus experiencias en diversas zonas muy abandonados en el país, sobre todo en la Chinanteca, ve de primera mano los efectos de la ausencia del clero y el avance de otras confesiones cristianas.

Para remediar esa situación empieza por invitar a jóvenes a dar un año de servicio a la Iglesia en esas zonas, dando servicios como misioneros. Esto da como fruto la generación de vocaciones sacerdotales y religiosas, así como vocaciones seglares para catequistas y diáconos permanentes. Para apoyar esas labores y dar sustento a un la apologética requerida el P. Amatulli genera mas de 70 publicaciones, libros y artículos y promueve el desarrollo de otros comunicadores.

Una de las carencias que ve es la falta de conocimientos profundos, no solo en los seglares sino incluso entre el propio clero. Percibe, así mismo, una catequesis centrada solo en la preparación de los sacramentos, sobre todo para el bautismo, la primera comunión y el matrimonio y poca preparación para para la confesión y la confirmación. Así mismo habló de la necesidad de acompañamiento posterior al sacramento, sobre todo después del matrimonio.

Los conceptos de su fundador, dice el P. Jorge Luis tienen una gran coincidencia con los documentos de Aparecida, donde se habla de una Iglesia en estado de misión, una necesidad muy importante en estos momentos.

Un tema, que en mi opinión es muy importante, es el tema de la estructura de la pastoral. En muchos lugares la parroquia ya no es el centro de reunión, el centro cultural de las comunidades. La estructura territorial tiene menos sentido y habría que buscar otro tipo de estructura más basado en las funciones que la Iglesia lleva a cabo.

Mencionó también la inserción más profunda de los seglares en apoyo a los párrocos. Ello tendría una situación donde cada presbítero tuviera varios diáconos apoyándolo y cada diácono con seglares catequistas.

Una estructura que no elimina la estructura tradicional, perol que puede ser más eficiente para las condiciones actuales de una Iglesia de salida.

Estoy consciente de que este reporte no hace justicia a la gran riqueza de conocimiento que nos deja el Padre Jorge Luis. Ojalá sirva para animarlo a que busque en los próximos días en la página de SIGNIS México la videograbación completa. Le aseguro que será un tiempo muy provechosamente invertido.

Redacción: Antonio Maza Pereda