El investigador y experto en liderazgo Jeffrey A. Krames, escribió y publicó su libro “Liderar con Humildad a la manera del Papa Francisco”, aclarando en su prólogo que no es católico, ni cristiano sino descendiente de familia judía sobreviviente del Holocausto y por lo tanto, tiene una visión y una opinión “diferente a la de un practicante de la Iglesia Católica”. El objetivo de su texto es obtener del liderazgo y actitudes del Papa, conclusiones y enseñanzas para otros líderes organizacionales.

El autor presenta en 12 capítulos las características y actuaciones tanto de Jorge Mario Bergoglio, “Obispo de las Villas”, Superior Provincial de la Compañía de Jesús en Argentina, antes de ser electo el Papa número 266, primer Papa Latinoamericano y primer papa jesuita, quien, cuando se le hizo la pregunta “¿Aceptas tu elección canónica como Sumo Pontífice?”, en lugar de responder “Acepto” como era de rigor, dijo: “Soy un gran pecador. Confiando en la misericordia, en la paciencia y en el sufrimiento de Dios, acepto”.

Krames va desgranando las características más notables del Papa Francisco, comenzando por el de la humildad, pues Francisco cree que “la auténtica humildad confiere poder a los líderes como ninguna otra cualidad de liderazgo”. Así, cuando fue presentado por primera vez, se ubicó “en el mismo nivel que los cardenales y ante los miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro les pidió que rezaran por él; rechazó el fastuoso vehículo en el que se trasladaban los papas anteriores y usa un auto compacto; prefiere vivir en un “apartamento de dos ambientes”, en lugar de residir en las residencias del vaticano. Según el autor, “todas estas son noticias valiosas en una era en la que no parece haber líderes confiables…”: “ha llegado la hora de liderar con humildad, liderar con el ejemplo”.

Bergoglio adoptó el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís, el pobre entre los pobres, adoptando también muchas de sus enseñanzas: la pobreza, la austeridad y el involucramiento con los marginados. Bergoglio, en sus tiempos de obispo auxiliar fue conocido como el “Obispo de las Villas”, pues su trabajo lo desarrollaba entre “los que habían sido desechados en los basurales de la existencia humana” y ante algunas amenazas de muerte, llamó “mercaderes de las tinieblas” a los narcotraficantes. Con sus experiencias en las orillas de las ciudades, el Papa Francisco convocó a obispos y sacerdotes a “oler como su rebaño”, es decir, sumergirse entre el pueblo, sean feligreses o no, para poder entenderlo y comprenderlo.

El Papa, Francisco quiere una Iglesia más inclusiva; ha sido un Papa respetuoso de la esencia de la religión pero también ha sido un reformador. Es el único en canonizar a dos papas en el mismo día: Juan XXIII y Juan Pablo II; ante una pregunta de un reportero sobre los gay, expuso “la frase que NBC News, llamaría la frase más importante del año”: “Si alguien es gay y busca a Dios de buena voluntad… bueno ¿quién soy yo para juzgar?”.

El Papa ha declarado que no busca una Iglesia sólo para los justos, sino como un “hogar para todos”, que no debe dejar a nadie fuera, pues “el pueblo de Dios quiere pastores, no clérigos” que acompañen a su rebaño buscando nuevos senderos. La Iglesia no debe encerrarse en sí misma, buscar siempre el diálogo principalmente con “los de afuera”, con cristianos, judíos y otras religiones, pues sostiene que: “cuando alguien es autosuficiente, cuando cree tener las respuestas a todas las preguntas, entonces sabemos que Dios no está con él. La autosuficiencia es evidente en cada falso profeta”; sólo el diálogo nos permite acercarnos, pues “estamos hechos a la imagen de Dios, tanto si somos creyentes como si no”.

Según Krames, “el Papa Francisco compara a la Iglesia con un hospital de campaña para cuidados de emergencia a heridos, “pues, en 2013 declaró que “Lo que la Iglesia necesita es capacidad de curar heridos y dar calidez a los corazones”, atender las heridas del alma. “Sueño con una Iglesia que es madre y pastora”, que vive en la frontera, en la periferia ya que “si no puedes traer a casa la frontera, debes vivir en ella y ser audaz”; “ser como el padre del hijo pródigo que se queda con las puertas abiertas para que, cuando regrese, pueda entrar sin dificultad”.

“El efecto Papa… ha logrado un incremento en las congregaciones de la Iglesia desde su elección” y “las audiencias papales parecen atraer multitudes de más de 85 mil personas, a la Plaza de San Pedro”, “gracias a la humildad inspiradora de Francisco”.