El tema es, por supuesto, el de matar nonatos, hecho llamado aborto, y eufemísticamente (por perversidad) interrupción legal del embarazo. Es un tema que no se puede dejar de lado, pues aparece todos los días de alguna forma, en muchos lugares y medios. Y lo peor es que las arremetidas (muchas, muchas) para permitirlo legal, impunemente, siguen amenazando vidas inocentes.

Ya no hay, de ninguna manera, duda alguna médica o científicamente, de que la persona empieza a serlo justo desde su concepción en el vientre materno, y el valor de esa vida lo es tanto como la del nacido.

Pero los partidarios de la muerte (que eso son, aunque les desagrade oírlo) insisten en que se permitan esas muertes no sólo en leyes secundarias o códigos penales, sino en las mismísimas constituciones nacionales. Y realmente no tienen ningún razonamiento que alegar- Lo que dicen es que se trata de proteger a las mujeres. Y hablan del derecho a decidir sobre el propio cuerpo.

Y la justificación de matar a un bebé nonato inocente, producto del crimen de violación sufrido por la madre, abortándolo es injustificable. No se borra un crimen con otro crimen. Y alegar que se legalice para salvar vidas de mujeres con abortos clandestinos, es absurdo, no se puede matar a una persona para evitar el peligro de que otra pierda su vida mientras hace matar a su bebé nonato.

Pero todos esos argumentos ya han sido abrumadoramente rebatidos, y no tienen una contrarréplica ya no digamos valida, sino ni siquiera a considerar razonable o legalmente. Hablan de no criminalizar a la mujer que mata a su bebé nonato abortándolo, cuando matar a una persona siempre es un crimen. No, no se trata de criminalizar a la que aborta, es ya un crimen lo que comente. Lo que quieren es que esos asesinatos dejen de considerarse criminales, pero lo son.

Además, se olvidan sistemáticamente de que la mujer que aborta, en general no lo hace, como tomando abortivos, por propia iniciativa, sino que se pone en manos de los criminales que matan al bebé nonato a petición de la embarazada o de terceras personas, como el padre de la criatura (espantado por la responsabilidad). Todos aquellos que intervienen en el proceso del aborto son criminales. Sean autores intelectuales, materiales o de apoyo, como los administrativos de abortorios o quienes pagan su costo.

Sí, en cada proceso de aborto provocado, de alguna manera hay una cadena de criminales. Van desde quienes incitan al libertinaje de matar nonatos, como los partidarios de legalizarlo o de eliminarlo de la conciencia, hasta quienes los realizan o financian, a veces con recursos del erario público.

Insisto, no se trata de “criminalizar” a quien aborta, eso ya existe, lo que desean es que estos crímenes se dejen de considerar como tales en las leyes. De acuerdo con convenios o pactos internacionales como el llamado de San José, la vida desde la concepción debe ser respetada. Y aquí vale una acotación.

En el Pacto de San José, se dice que la vida debe ser protegida a partir del momento de la concepción “en general”. Y este “y en general” se ha prestado a interpretaciones torcidas para, precisamente, alegar que no es en lo general… absurdo. Para mí, en lo general significa un punto de partida absoluto, y así se hace en el lenguaje común tratándose de otros asuntos. Lo general se opone o distingue de lo particular.

No hay manera, con sentido humano “en general” y legal, para justificar el hecho libertino de matar a un nonato impunemente. Es un crimen, y permitir que se mate a una persona humana nonata con absoluta impunidad, es inaceptable. No es derecho de nadie, mujeres incluidas, de matar a una persona, nata o nonata.

La mujer que aborta y/o se somete al proceso asesino del aborto es una criminal, no hay manera de evadir esta verdad, ni por lástima, pena, falsa prudencia o lo que sea. Pero también quienes, a petición de la embarazada o de terceras personas, comenten el crimen, son también criminales. Y de estas personas también asesinas nunca he visto hablar a quienes quieren despenalizar el aborto. ¿Hay razón para ignorar este hecho, de que otros, además de la madre, matan a un ser humano? Por supuesto que no. Todos criminales ante la ante la sociedad y la ley.

Sí, el aborto siempre es un crimen, y como la mayor parte de las veces se comete por varias personas en abortorios, debería considerarse delincuencia organizada, para matar personas nonatas. Porque los negocios del aborto son organizaciones delincuenciales, a veces internacionales.

@siredingv


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